El Ermitaño

Simbología: Sobre una montaña, el lugar más elevado donde se unen el cielo y la tierra, se encuentra el Ermitaño, el hombre que ha sido capaz de ascender hacia su cumbre. Ésta es la montaña de la sabiduría. El humilde anciano camina apoyándose en un bastón valiéndose de la luz de un farolillo para alumbrar sus pasos. Este farolillo simboliza la inteligencia y la capacidad para orientarnos por la vida. El bastón en el que se apoya representa la unión de la tierra, con la naturaleza y con el saber instintivo. Tras una apariencia sencilla y modesta, este hombre oculta su sabiduría interior.
El ambiente que le rodea, al igual que su capa, es gris, pues más allá de la mente, lo blanco y lo negro de las polaridades están mezcladas y cuando el blanco y el negro se unen se crea el color gris. El Ermitaño no busca a nadie para enseñarle la verdad, sólo quienes miran hacia arriba verán la luz.

Significado

Positiva: El número nueve en el ámbito exotérico representa la verdad total y completa, así como el sentido universal. Por todo ello, esta carta no hace otra cosa que simbolizar la experiencia de la vida, la etapa en la que los seres humano alcanzan un grado de conocimiento tal, que son capaces de liberarse de las ataduras externas, la imagen, la posición social, etc., e internas, miedos, limitaciones, actitudes negativas, etc., para lograr la unión con el cosmos.
El Ermitaño es la carta de la vida retirada y del recogimiento interior. Caracteriza fases de introvertidas de la vida en las que nos protegemos de influencias externas y apartarnos de la vida social para llegar a la paz y sobre todo a nosotros mismos.
El Ermitaño representa siempre a una persona mayor, espiritualmente madura, capaz de resolver un grave problema. Pero con mayor frecuencia es el padre, el abuelo, un pariente anciano, un antepasado.
Significa lo sólido, lo concreto, el tiempo, juez supremo de todas las cosas, el respeto por el pasado y por la tradición. Simboliza la prudencia, la discreción, la reserva, la moderación, la paciencia, la constancia, el sentido del deber, cualidades maravillosas aunque no brillantes. Es, por tanto, el arcano de la sabiduría, de la concentración, y de la serenidad.
Todas las iniciativas tendrán desarrollo lento pero resultado positivo, porque el amino emprendido es sin duda el correcto.

En lo profesional: El Ermitaño simboliza una época de autorreflexión en la que nos tenemos que aclarar que es lo que realmente queremos conseguir en el terreno profesional. Esto nos puede llevar a un total cambio de valores para encontrar el éxito, el reconocimiento, el prestigio y el compromiso para conseguirlo.
El Ermitaño simboliza la responsabilidad, los conocimientos obtenidos después de un largo camino de preparación sin demasiadas pretensiones económicas.
Profesiones relacionadas con la enseñanza, autónomos, contratos fijos.

Relaciones: En el plano afectivo indica un amor puro, profundo y desinteresado, pero basado más en la comunidad espiritual que en el entendimiento erótico. La relación es sólida y está destinada a perdurar.
En negativo soledad, falta de energía para seguir en una relación aburrimiento, excesiva monotonía.

Negativo: Errores provocados por la impulsividad o la imprudencia. Falta de madurez y visión interior. Pesimismo y negatividad que impiden ver el camino y encontrar las soluciones adecuadas.
Lo cierto es que, cuando la reflexión se lleva al extremo y la prudencia es exagerada, el consultante acaba cerrándose por sí mismo la vía del éxito, el conservadurismo, la rigidez, la incapacidad de aceptar los cambios, la falta de espontaneidad y de impulso resultan entonces tan perjudiciales como la acción necia, prematura e imprudente.
El consultante es tímido, temeroso, desconfiado, rehúye el contacto con los demás seres, prefiere complacerse en su propio saber, orgullosamente encerrado en su torre de marfil.
Consejos equivocados, secretos divulgados, confianza mal depositada, conflictos interiores, juicios erróneos referentes a la propia situación o a los propios asuntos. Debe mantenerse bajo control la tendencia a la avaricia, el egoísmo, a la obstinación, a la maldad, a la hipocresía, a la calumnia, o a la pereza.

Planeta: Saturno.
Signo: Virgo.
Color: Gris.
Parte del cuerpo: Huesos, parte intestinal.
Lugar geográfico: Zona Norte, Cantabria, Galicia.

El sabio no es aquel que sabe donde esta el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.

Comparte: