La Luna

Simbología: Esta carta representa lo psicosomático y en ella figuran diferentes seres vivos. Esta Luna está con los ojos cerrados, se encuentra durmiendo, pues es durante el sueño cuando la mente subconsciente realiza su trabajo sobre nuestros cuerpos produciendo enfermedades si somos personas amargas o autodestructivas, o manteniendo una buena salud si nuestros pensamientos, sentimientos y actos son armónicos.
En el arcano aparecen tres criaturas, el cangrejo, que es un ser muy primario, totalmente programado por el instinto, pero que se aferra con fuerza al sendero amarillo de la consciencia. Su color violeta, nos dice que es capaz de alcanzar los más elevados estados de la consciencia.
Un perro y un chacal serían los instintos que acechan y pueden atraparte, el perro denota la pureza y los buenos sentimientos, mientras que el chacal representaría los bajos instintos. La Luna derrama gotas sobre la tierra, arrojando piedad, esperanza, creatividad e intuición sobre los humanos. Pero hay que tener cuidado pues la luz de la Luna puede resultar engañosa.
Este sendero se pierde más allá de las torres de lo personal (emociones y mente) para fundirse en la noche.

Significado

Positivo: El número 18 podría estar simbolizando al materialismo que se esmera en destruir el lado espiritual de la naturaleza. Esta carta simboliza los peligros que debe vencer al hombre antes de unirse a lo divino. Los vínculos terrenales, las pasiones, la satisfacción de los instintos pueden retenernos y alejarnos del mundo espiritual. Romper estas cadenas que impiden nuestra ascensión espiritual es lo que debemos hacer en cada reencarnación.
La carta de la Luna nos conduce a lo misterioso, a lo oscuro de la noche y al mundo simbólico del alma, a nuestros presentimientos y nuestros sueños. El lado oscuro de la Luna nos habla de los sueños románticos, de las fantasías y de los poderes de la capacidad sensorial que tenemos. Simboliza los miedos, la inseguridad, las pesadillas, oscuros anhelos.
El aspecto más inquietante de este arcano nos habla de profecías, parapsicología, y prácticas mágicas y evocadoras. Se relaciona estrechamente con el pasado, la infancia y la multitud. También representa la pasividad, las turbaciones y los instintos. Se trata de una situación inestable y de resultado incierto. Trampas fallidas, tinieblas que van despejándose. Un viaje por mar, un crucero, fiestas populares, asambleas.

En lo profesional: La carta de la Luna significa miedo e inseguridad en el puesto de trabajo, temores a suspender exámenes o pruebas, a no ser contratados o a no encontrar la profesión idónea para nosotros.
Trabajos inestables, trabajos temporales, inseguridad, trabajo de noche.

Relaciones: En el plano afectivo se relaciona con la casa, la familia, la vida domestica y cotidiana, los parientes. Amores novelescos, locas pasiones. Fecundidad, embarazo, parto.
En negativo sentimientos inestables, engaños amorosos, mentiras, traiciones, peleas en la pareja, graves incomprensiones, celos, falta de confianza y de sinceridad. Una relación confusa, sin perspectivas concretas.

Negativo: Histerismo, personalidad neurótica y estado alterado de la conciencia. Mentiras, celos, supersticiones y suposiciones infundadas.
Se relaciona con la apariencia sin sustancia, la superficialidad, las ilusiones, las evasiones fantásticas y las intuiciones engañosas que retrasan la evolución. Y también la incapacidad de conformarse, la melancolía, la inconstancia, los caprichos, a consecuencia de las fases lunares. Ideas equivocadas, prejuicios, fanatismo, sentimientos confusos, caos interno. Se refiere a todas las alteraciones de la psique, las obsesiones, los delirios y el desequilibrio emociones en todos sus aspectos. También se refiere al mal de ojo, los sortilegios, las maldiciones, los filtros, los venenos y las evocaciones de los muertos. La magia negra, supersticiones y extravagancias.

Planeta: Neptuno y la Luna.
Signo: Piscis.
Color: Violeta.
Parte del cuerpo: Los pies. Aparato reproductor de la mujer.
Lugar geográfico: Lugares donde hay agua.

Dicen que recordar es vivir, pero nunca hay que vivir de los recuerdos.

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