La Torre

Simbología: En esta carta se muestra una torre destruida por lo que parece ser un rayo caído en su parte superior. Dos personas se han precipitado al vacío a causa de esta destrucción. Las almenas hacen alusión a que todo lo que nos rodea, lo material, lo físico e incluso las estructuras sociales que hemos generado, pueden derrumbarse en cualquier momento. Únicamente el espíritu, el yo verdadero, permanece intacto.
La Torre tiene tres ventanas, desde las cuales se contempla la vida. La superior es la de la mente. Otra de las ventanas representa las emociones. Y la última es el observatorio, desde donde se contempla el mundo material. Esta Torre, de donde ha sido suprimida la techumbre por el rayo del conocimiento, siempre quedará iluminada plenamente por el sol del espíritu cuando las nubes se hayan disipado.

Significado

Positivo: El número 16 de esta carta contiene cuatro veces el número cuatro, el número de la materia, por lo que es un número que lleva tanta materia, que sus partículas chocan entre sí, generando la destrucción. El ego, la soberbia de contemplar todo lo que hemos creado o acumulado a lo largo de nuestras vidas, nos ciega, llevándonos a la destrucción y a la muerte del espíritu. Debemos alimentar nuestra alma, nuestro propio yo, que es el que de verdad nos nutre, y desprendernos de las ataduras materiales.
La Torre indica que estamos en un entorno de cierta seguridad que de repente comienza a tambalearse, se trata de estructuras que se nos están que dando estrechas o pequeñas, tanto pueden ser convicciones e ideas, como la seguridad en el campo profesional, emocional o en acciones que se derrumba la primera idea. Dado que se trata de la base de nuestra seguridad estos cambios repentinos los vivimos como verdaderas catástrofes, solo cuando superamos el primer choque nos damos cuenta que nos hemos liberado de un peso muerto que nos estaba oprimiendo demasiado.

En lo profesional: Por lo general el carácter trastocador de esta carta se traduce en un despido que nos anuncian o que presentamos nosotros mismos, esta carta también indica el derrumbe de una empresa o el repentino fracaso de una meta no conseguida. Por muy amenazadora que parezca esta carta, nos daremos cuenta que nos hemos liberado de los escombros y notaremos con un suspiro de alivio que hemos salido de una cárcel, aunque fuera una cárcel a la que estábamos acostumbrados.

Relaciones: En el plano afectivo nos habla de una crisis de pareja portadora de aclaraciones para quien está emparejado, o de una ruptura dolorosa pero fructífera cuando la relación ha llegado al final y ya no satisface a ninguno de los miembros de la pareja, una desilusión, un amor problemático y contrariado. La relación de pareja, ya agotada, puede desembocar en una separación o en un divorcio. Viudedad, alejamiento definitivo, pérdida de un afecto, ruptura de una amistad. Celos patológicos, sensualidad desviada. Practicas mágicas, filtros, ataduras relativas a la pareja.

Negativo: Cautiverio, exilio, sensación de estar atrapados en una situación compleja. Relaciones de amistad que nos pueden complicar la vida. Persecución por ideales y confusión total.
Anuncia catástrofes naturales, explosiones, terremotos o gravísimos estados de emergencia como guerras, golpes de estado y revueltas.
El consultante se halla prisionero en una especie de callejón sin salida, lleno de peligros, dificultades, obstáculos y crisis de los que se siente incapaz de recuperarse.
Combinada con otros arcanos igual de negativos, puede anunciar un castigo, un arresto, una condena, un periodo de encarcelamiento o de exilio, falta de ayudas y de protecciones. Acontecimientos repentinos y destructivos, peligros, acciones derivadas de desilusiones y heridas del pasado. Magia negra, mal de ojo.

Depresiones profundas.
Planeta: Marte agresivo.
Signo: Aries y Escorpio.
Color: Granate.
Parte del cuerpo: Esta carta indica operaciones, quirófanos, accidentes.

El que teme sufrir, sufre de temor.

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